M. Alicia Vinent: “Que la presencia sea frecuente, sin forzar la proximidad, hasta que resulte conocida”

18 04 2018 Projecte Vincles Adults i famílies/Adultos y familias Formacions/Formaciones

 

Voluntarios y profesionales del proyecto Vincles asisten a una formación sobre la vulnerabilidad, de la mano de Maria Alicia Vinent (especialista en psicología psicosomática). La doctora nos explica qué significa estar vulnerable. Las personas que atiende el proyecto Vincles se encuentran en una situación de vulnerabilidad severa.

¿Qué significa ser o estar vulnerable?

Estar vulnerable es estar susceptible de ser herido física o moralmente por una experiencia de la vida. La vulnerabilidad de un grupo social está relacionada con condiciones familiares, sociales y culturales. El descuido de las necesidades es lo que lleva al riesgo y a la vulnerabilidad.

¿Por qué se llega a este tipo de situaciones?

Ante determinadas circunstancias, las personas que se encuentran vulnerables con frecuencia no han podido desarrollar la capacidad de prevenir, resistir o sobreponerse a sus necesidades para hacer frente a esa situación. Por eso están en situación de riesgo y necesitan ayuda para satisfacer sus necesidades.Cuando hay marginación y riesgo social, a menudo resulta difícil acceder a condiciones de seguridad, se requieren estructuras que ayuden a la recuperación. Pero a veces es difícil brindar ayuda a algunas personas debido a que rechazan o desconfían del ofrecimiento de ayuda. Es necesario poder acceder a ellas a pesar del rechazo, pero evitando actitudes no generan aceptación.

¿De dónde viene el rechazo o la desconfianza?

Es importante saber que la base es el desvalimiento, que muchas veces se intenta negar o disimular, recurriendo a defensas que se pueden manifestar como rasgos de carácter agresivo. Pero estas defensas inadecuadas aumentan el riesgo porque derivan en situaciones de mayor rechazo.

Otro factor importante es que muchas de las personas que sufren trastornos crónicos pueden haber recibido ayudas o tratamientos que les resultaron complicados y por eso desarrollaron gran desconfianza a los ofrecimientos de ayuda, porque le despiertan expectativas negativas.

Siendo esto así, ¿cómo llegar a ellas? 

El primer paso es lograr establecer un vínculo que pueda despertar confianza. Para esto es necesario esperar antes de hacer ofertas. Ante todo, es necesario mantener una presencia a distancia. Que el acercamiento sea muy paulatino, que la presencia sea frecuente sin forzar la proximidad hasta que resulte conocida y algo familiar. La confianza se va desarrollando y requiere tiempo, no es cuestión de imponer sino de crear una constancia que lleve a sentirse aceptado, aunque no hagan nada particular. Esta confianza va cambiando las expectativas, que podrán comenzar a ser propias. Poco a poco la presencia de la persona que acompaña les va generando un sentido, un para quién o un para qué hacer las cosas. Comienzan a sentir que algo real les importa.

Establecemos un vínculo.

Exacto. Cuando se ha generado este tipo de vínculo, ocurren oportunidades en las que son ellos los que pueden ofrecer algo al vínculo y esta posibilidad de hacer o dar es esencial para elevar la autoestima y proporciona cierto bienestar. Aunque sea un “buena noches” o una sonrisa, el asistente recibe respuesta adecuada al establecimiento del vínculo. Entonces la relación ya no se limita a pedir o recibir. Cualquier tipo de habilidad que se logre ayuda a disminuir muchos aspectos depresivos. Por eso es importante ayudar a lograrlo y demostrar que gusta o se agradece para que se sientan reconocidos. Pero es esencial tener en cuenta que todos tenemos algún aspecto o momento vulnerable. Por eso no hay que apresurarse a responder a pedidos. Pertenecer a un equipo es el mejor sostén para que se lleve adelante una estrategia de vínculo adecuada.

Muchas gracias María Alicia

Gracias a ti