VIII Jornada de Voluntariado

27 12 2018 Voluntariat/Voluntariado Companyia de les Filles de la Caritat Obra Social Santa Lluïsa de Marillac


Como es costumbre, las Hijas de la Caridad celebraron el mes de noviembre la VIII Jornada de los Voluntarios. Esta vez, bautizada con el título “Presente a las periferias con sentido comunitario”. Un título que pretende recordar el trabajo que emprendió San Vicente de Paul, reuniendo  diferentes sectores: ricos, pobres, miembros eclesiásticos y laicos, poderes públicos... para trabajar de manera coordinada al servicio de los pobres.

La Jornada empezó leyendo un escrito de Sor Juana María Belzunegui, (Visitadora de la Provincia de España Este). Como no pudo asistir fue representada por la Consejera de Menores de la provincia, Isabel Buges.
El texto, destacó dos ideas principales: la existencia de las periferias “existenciales” como realidad de nuestro mundo. Y también, la idea de que la humanidad tiene la posibilidad de regeneración mediante la acción transformadora. Se señaló que el carisma Vicenciano está presente en la Compañía y con ella, el voluntariado. Personas que desde los orígenes, formaban comunidad vicenciana, siendo los maestros al organizar la caridad, hoy las acciones.

La jornada prosiguió con una sesión formativa por parte de Enric Lagarda CM. Que explicó, como San Vicente de Paul, inició una forma diferente de leer el evangelio, visión en la cual la atención a los pobres era el epicentro de la acción. Y esta atención se tenía que hacer de manera organizada. San Vicente de Pau lo puso en práctica en su propia aldea de Chatillon.
Reunió personas vinculadas en un servicio común hacia los pobres, y los organizó en funciones, con horarios, formación constante y valoración de los trabajos hechos. El objetivo era atender bien a los pobres y organizar bien el servicio. Una gran obra comunitaria y un gran trabajo en equipo.
Esta vuelta a los orígenes nos ayuda a no perder los principios inspiradores de la acción vicenciana.
Después de una breve pausa pasamos a la parte de los talleres conducidos por Maria Suller,Doro Carbón, Sor Maria Pilar Lopez y Mari Angels Pèrez.
El objetivo de los talleres fue reflexionar y adquirir recursos para que la voluntad de ayudar sea  más global y saludable en nuestro contexto individual y social. Todos los ponentes reflexionaron sobre esta temática y, crearon dinámicas que ayudaron a plantear las dificultades y las motivaciones, que día detrás día se encuentran los voluntarios.
La jornada acabó poniendo en común los compromisos que habían surgido de los talleres.
Estos principalmente fueron:
-Aprovechar el tiempo de parada y ver en qué podemos ayudar.
-Aprovechar la pausa para mirar a los ojos, y dejar siempre nuestra puerta abierta, saliendo si hace falta de nuestra zona de confort.
-Respetar siempre la dignidad de la persona.
-Establecer una relación voluntaria de iguales.
-Y, ser fieles a los compromisos adquiridos con el voluntariado.

Compromisos reales, próximos y asumibles.
Todos estos compromisos se engancharon en un mural que representaba el mundo desordenado, para observar cómo estas acciones de voluntariado intentaban mejorar el mundo. y acaban con un mural de un mundo más ordenado, bonito y aseado.
Para ambientar la acción de los voluntarios, contamos con la espléndida y elegante actuación, de la cantante Lidia Pujol, quién  ofreció uno el toque musical y sensible a la actividad.


La jornada fue un espacio de reflexión, de valores y de inquietudes, un lugar para agradecer a todos los voluntarios su tarea al servicio de los más necesitados. Un encuentro muy importante para la convivencia entre los voluntarios de los diferentes ámbitos.